Sin ánimos de aplicar esta filosofía a ningún tema ni persona específica, sino más bien, como algo general, aplicable a todos y cada uno de nosotros en nuestro proceder cotidiano, esta mañana pensaba en lo siguiente:
"No es tan importante el error, como quien lo predica".
Aunque suene trivial, no deja de ser importante resaltar que: en la medida que una persona tenga más conocimiento e inteligencia, y que su palabra sea considerada con mayor rigurosidad bien sea por su envestidura profesional o por un popular reconocimiento de su capacidad analítica; sus errores impactarán en las demás personas (o poblaciones según su alcance).
Considerando que el que predica algo equivocado, no está consciente de su error (basado en el principio de que cada quien piensa tener la razón), y que la información (sobre todo la que se considera importante) se promueve en cascada dentro de las sociedades, un error puede entonces ser introducido a la base informativa social como información certera y compartido por muchos que se apoyen en quienes con su envestidura o porte popular lo avalan.
Entonces, sabiendo que "Errar es de Humanos" y "TODOS Cometemos Errores", es importante que seamos analíticos de toda la información que recibimos, no por pretender juzgar y tener una falta de aceptación por personas específicas, sino porque errar parece ser inevitable en el ser humano y siempre se debe de tener en cuenta.
Lo recomendable es que tengamos la iniciativa de analizar la información importante que nos llega de las personas que se suponen deben saber más, antes de predicarla. Así mismo, si una persona tiene un perfil que da peso a su palabra, debe tener mucho cuidado al expresarse.
A todos.
Saludos,
D.
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